Todos los niños de cualquier edad han disfrutado vistiéndose con disfraces y participando en dramáticos juegos de rol. Ya sea un dragón, una princesa o un hada, ¡el cerebro de su hijo se pone en marcha cuando se pone un disfraz!

Y aunque le parezca que solo juega, su cerebro se está desarrollando en más formas de las que puede imaginar. Como saben los profesores de la primera infancia, juegan con los niños, y los niños se benefician cognitivamente, física, social y emocionalmente a través del juego de disfraces.

 10 beneficios de desarrollo mental y emocional del juego con disfraces para niños

10 beneficios de desarrollo mental y emocional del juego con disfraces para niños:

 

 

1. Construcción del cerebro

La vestimenta involucra el cerebro y la memoria de su hijo. El juego dramático requiere que los niños recuerden lo que han visto o escuchado. Recuerdan cómo se comporta su madre cuando realiza tareas domésticas cuando la imitan. O recuerdan los detalles de un cuento de hadas que han escuchado antes de actuar.

2. Construcción de vocabulario

El juego de vestir desarrolla el vocabulario cuando un niño decide qué diría su personaje. Les da la oportunidad de ampliar su vocabulario con palabras y frases que podrían haber escuchado en las historias, pero que normalmente no usarían. Los niños pueden comenzar a usar estas nuevas palabras en las conversaciones.

3. Solución de problemas

¿Quién va a ser el doctor? ¿Quién será el paciente? Los niños deben tomar decisiones cuando participan en juegos de disfraces. Practican problemas de resolución de problemas cuando deciden qué elementos de vestuario y accesorios necesita cada personaje para representar un escenario.

4. Empatía

Cuando un niño participa en juegos de roles, le ayuda a ver el mundo a través de los ojos de otra persona lo que aumenta la empatía, ya sea simulando ser padre de un bebé, un médico que atiende a un paciente herido o un bombero que apaga un incendio. El juego dramático ayuda a los niños a comprender el papel que juegan los ayudantes en nuestras vidas.

5. Desarrollo emocional

Los niños se enfrentan constantemente a situaciones de miedo que no entienden, ya sea presenciar un accidente en la vida real o ver imágenes violentas en la televisión. Los niños procesan sus miedos a través del juego, lo que les ayuda a dar sentido al mundo y a superar sus sentimientos de impotencia. Al permitir que los niños representen sus miedos a través del disfraz y el juego de roles, estamos ayudando a su desarrollo emocional.

6. Habilidades motoras

Los niños desarrollan habilidades motrices finas poniéndose ropa de disfraz, ya sea abrochándose la camisa, abrochándose los pantalones o atando el pañuelo de un pirata. Utilizan sus grandes habilidades motoras cuando participan en el juego de roles, ya sea que salten como un superhéroe, corran como un jugador de béisbol o giren como una bailarina.

7. Exploración de género

Cuando los niños eligen los disfraces y los personajes, pueden explorar las diferentes identidades de género y los comportamientos de esos personajes. Mientras que los niños a menudo quieren ser superhéroes, bomberos o piratas, y las niñas a menudo quieren ser hadas y princesas, es normal y saludable que los niños prueben diferentes roles de género a medida que aprenden sobre el mundo. Nunca se debe ridiculizar a un niño por pretender ser un género diferente.

8. Imitación

Los niños son criaturas naturalmente imitativas. Aprenden sobre el mundo al imitar las vidas de los adultos y otras personas a su alrededor. A través de disfraces dramáticos y dramatizaciones, los niños exploran las vidas de otras personas al imitar sus acciones, sentimientos y palabras.

9. Socialización

El juego de vestir alienta la cooperación y la toma de turnos. Los niños aprenden a negociar cuando están de acuerdo con historias y reglas. Desarrollan interés en otros y aprenden cómo dar y recibir.

10. Imaginación

La imaginación de los niños es ilimitada y aún no ha sido endurecida y limitada por las "realidades" del mundo. Rudolf Steiner, el fundador de la educación Waldorf, cree que el juego imaginativo en la primera infancia es la clave del pensamiento creativo durante la edad adulta. Cuando los niños participan en juegos de disfraces, se les da rienda suelta a su imaginación. No hay límite para quién, dónde o qué pueden ser.

Post de: Bellalunatoys